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Nueva genética redefine el mapa de variedades de arándanos en Perú
El recambio varietal avanza con materiales orientados a firmeza, calibre, vida poscosecha y adaptación a condiciones de bajo frío.

La industria peruana del arándano está entrando en una etapa donde la genética pesa tanto como la expansión de superficie. Durante la campaña 2025/26, productores con campos establecidos continuaron incorporando nuevos materiales con el objetivo de elevar productividad, calidad y consistencia comercial.
Entre los materiales destacados por Fall Creek Perú aparecen Sekoya Pop y Apex. Su avance forma parte de un recambio más amplio: variedades tradicionales conviven ahora con alternativas seleccionadas por calibre, firmeza, textura, sabor y vida poscosecha, atributos decisivos para destinos que exigen largos recorridos logísticos.
El cambio responde a una realidad de mercado. Estados Unidos, Europa y China no compran únicamente volumen; valoran fruta uniforme, crujiente y capaz de conservar su condición durante transporte, almacenamiento y exhibición. La elección varietal se convierte así en una decisión agronómica y comercial al mismo tiempo.
La genética, sin embargo, no funciona de manera aislada. Cada material requiere ajustar nutrición, poda, densidad, riego, ventana de cosecha y protocolo de frío. Una variedad con alto potencial puede perder su ventaja si el manejo replica recetas diseñadas para otra arquitectura de planta o un calendario productivo diferente.
Perú mantiene una posición central en el comercio mundial de arándanos, pero la competencia obliga a diferenciar calidad y administrar mejor los costos. El recambio varietal puede ampliar ventanas de producción y fortalecer la llegada a mercados lejanos, aunque exige inversión, aprendizaje y evaluación por zona.
Para Agrilyser, la señal estratégica es clara: la próxima fase no se medirá solamente por nuevas hectáreas. La competitividad dependerá de combinar genética, precisión agronómica, disciplina poscosecha y lectura del consumidor. Elegir una variedad será elegir también una ventana, un destino y una propuesta de valor.



